caminos de colores
Teñidos y motivos del mundo

14 de octubre de 2008 - 4 de enero de 2009
galería suspendida este
entrada “colecciones”
comisario: Françoise Cousin
La primera exposición textil del museo quai Branly es la ocasión de dar a conocer el lugar que ocupan los tejidos en las diferentes comunidades que los realizan o los realizaron. Presenta un conjunto de telas cuya decoración es obtenida en dos etapas sucesivas y combinadas: la disposición de “reservas” y el teñido.
Por otra parte, la exposición no trata otros procedimientos de reserva, como el ikat o el batik (que han producido un conjunto particularmente rico de telas), que se pueden ver en la plataforma de las colecciones del museo quai Branly.
Los tejidos: reveladores de las comunidades
Paralelamente a la información relativa a la confección y la dimensión estética, el visitante de Caminos de Colores encontrará información sobre la utilización (principal, pero no exclusivamente, indumentaria) de los tejidos expuestos.
De este modo, la exposición propondrá descubrir el papel y el lugar que tienen en la vida social, como marcadores identitarios o como elementos rituales profanos o religiosos. En efecto, estos tejidos, destinados a entrar en el sistema indumentario de diferentes culturas donde se encuentran presentes, participan en la expresión de sus funciones simbólicas y semióticas.
Asimismo, las condiciones de fabricación entregan información acerca de la organización social y los cambios que intervienen en este ámbito revelan la evolución de la demanda y modos de producción.
un principio decorativo original
El teñido es un procedimiento decorativo antiguo, presente en todos los continentes. Los tejidos teñidos con reserva están bien representados en las colecciones del museo quai Branly y permiten hacer comparaciones estilísticas.
El conjunto presentado en Caminos de Colores se basa en un principio decorativo original: un tejido, de producción local o de importación, es tratado de manera en que ciertas partes no sean alcanzadas por la tintura. Estas “reservas” se obtienen a través de una serie de manipulaciones hábiles en los lugares seleccionados, creando relieves sostenidos temporalmente por ligadura, anudado o cosido. Una vez listo, se tiñe el tejido y, después, se sacan las reservas. Es la primera etapa (la disposición de las reservas) que diferencia este conjunto de otros tejidos con reserva que, como el batik, requieren la aplicación de diversas substancias (cera, goma, etc.) en la superficie lo más plana posible.
Este procedimiento de teñido con reserva presenta dos características, que se encuentran en los adornos que determinan.
-Primero, corresponde la elaboración de un objeto bidimensional, el tejido, en un volumen (es decir, en un objeto tridimensional) que permita poner las reservas;
-Segundo, es la huella en negativo que, al ser dejadas por las reservas en el tejido teñido, crea el decorado.
A parte del material de teñido propiamente tal, que no esta destinado a estos tejidos, las herramientas son limitadas: hilo o correas, agujas, a veces un soporte, un dispositivo para tensar o sostener el tejido o incluso protectores y sobre todo dedos hábiles y experimentados. La simplicidad de medios técnicos resulta, sin embargo, en una gran variedad de decorados.
Las variaciones decorativas
Los procedimientos son aplicados en diferentes materiales: algodón, rafia, pandanáceo, lana, seda, cuero. Estos son ejemplos de sus variantes, comprobadas en todos los continentes, que serán presentados a lo largo de la exposición.
La reserva puede seguir líneas más o menos materializadas, soportes donde se despliega el decorado. Puede tratarse de huellas dibujadas con ayuda de marcas o líneas inscritas en el tejido mismo: líneas de colores contrastados o simplemente en la misma línea de la tela. Al contrario, si la reserva se realiza sin la ayuda de puntos de referencia, es cuando se desarrollo que nacen los motivos.
El color es el elemento estilístico que es visible de manera más inmediata. Bicromía y policromía dependen del número de baños de tinte. El añil se emplea a menudo como tinte único; en cuanto a la policromía, resulta de baños sucesivos de tintes naturales o de síntesis.
Las excavaciones arqueológicas, en América, África y Asia, han permitido atribuir un origen antiguo a los decorados teñidos con reserva. Tejidos prehispánicos conservados en las colecciones del museo quai Branly evocarán esta intensidad temporal, mientras que ejemplos actuales serán testimonio de la perennidad de las prácticas, variable de una región a otra.
Màs información
Chasquido aquí para descubrir el catálogo.












Enviar a un amigo
Imprimir
