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18 septiembre

presentación

Un nuevo museo…

En el centro del París de los museos, cercano al Louvre y al museo de Orsay, a pocos minutos del Grand y Petit Palais, del Palais de Tokyo y del museo de arte moderno de la Ciudad de París, el museo del quai Branly ocupa un lugar excepcional en las orillas del Sena, al pie de la Torre Eiffel. Las artes de África, Oceanía, Asia y América se inscriben de ahora en adelante en el centro del gran circuito histórico y artístico de la capital. El museo del quai Branly es un establecimiento cultural innovador: al mismo tiempo museo, centro de enseñanza y de investigación, y espacio de vida para el público. Construido sobre uno de los últimos terrenos disponibles en el centro de París, Jean Nouvel firma el concepto arquitectónico de este original proyecto.

La investigación y la cooperación internacional

El museo del quai Branly también es un centro de investigación: lugar de encuentro entre el mundo universitario y el mundo del museo, permite a los investigadores y a los conservadores trabajar juntos. La razón de ser de la Investigación en el museo del quai Branly: dotar a las colecciones de un instrumento científico eficaz. Se trata de este modo de asociar investigadores franceses y extranjeros, de acoger investigadores « pensionistas » por 4 años, o de poner salas de cursos y oficinas a disposición de los profesores. La Investigación en el museo se coloca bajo el signo de una interdisciplinariedad renovada, que asocia la antropología, la arqueología, la lingüística y la historia, así como la historia del arte y la estética. Se establece una política de ayuda mutua y cooperación científica con los países de los cuatro continentes de origen de los objetos. El museo del quai Branly también conduce operaciones de protección y rescate patrimonial in situ.

Invención de una institución, historia de sus colecciones

Un museo para las artes no occidentales

En el transcurso del siglo XX, las artes no occidentales han adquirido un lugar capital en las colecciones de los museos: esta evolución se ha realizado, en particular, gracias a los artistas fauvistas y cubistas, bajo el impulso de escritores y de críticos, de Apollinaire a Malraux, y tras los pasos de los trabajos de los grandes antropólogos como Claude Lévi-Strauss. La idea de abrir en París en 2006, un museo completamente consagrado a las artes de África, Asia, Oceanía y América materializa una hermosa ambición: permitir la diversidad de las miradas sobre los objetos, de la etnología a la historia del arte, y reconocer oficialmente el lugar que ocupan las civilizaciones y el patrimonio de pueblos a veces marginados de la cultura actual del planeta. Bajo el patrocinio de la UNESCO, el museo del quai Branly ya ha recibido la adhesión entusiasta de más de 3,5 millones de visitantes al pabellón de las Sesiones, su « antena » al museo del Louvre desde 2000.

Historia de las colecciones

Tras años de dispersión y de dificultades, era necesario hacer descubrir las preciosas colecciones reunidas en Francia desde hace cinco siglos: el museo asume ahora la responsabilidad de ello con respecto a su público nacional e internacional, así como ante las personas de los países de origen. La colección incluye alrededor de 300 000 objetos, que proceden en su mayoría del museo del Hombre (250 000 objetos del laboratorio de etnología) y del museo nacional de las Artes de África y Oceanía (25 000 objetos). De octubre de 2001 a la apertura en junio de 2006, durante una gran obra de conservación preventiva, estos objetos se compararon con sus fichas de inventario, desempolvaron, fotografiaron, digitalizaron y almacenaron. En paralelo, se ha emprendido una política ambiciosa de adquisiciones a partir de 1997. La colección está organizada por áreas geográficas: África, América, Asia y Oceanía. También alberga fondos transversos a nivel geográfico (colección de instrumentos de música, colección de historia, colección de textiles), y un excepcional fondo fotográfico. La plataforma de las colecciones expone 3 500 objetos de los cuatro continentes. Está cruzada en la parte oeste por la torre Música, gran torre de vidrio que, de arriba abajo del edificio (sobre 5 niveles), conserva 8 700 instrumentos de música. Más allá de la escultura que hace reinar por todas partes su poder plástico y su variedad formal, tres ámbitos muestran de qué manera el arte está siempre presente en la vida cotidiana: la música, los textiles y la orfebrería.

Un nuevo museo: el edificio

Diseñado por Jean Nouvel, arquitecto en París del Instituto del mundo árabe (con Architecture Studio) y de la Fundación Cartier para el arte contemporáneo, el edificio del museo del quai Branly reúne una larga pasarela, en parte recubierta de madera, que se extiende en medio de los árboles. Disimulado a la vista por una vegetación densa, protegida del rumor de los muelles por una empalizada de vidrio, el museo se descubre progresivamente al visitante, convertido en explorador. Éste debe atravesar, para lograrlo, un jardín ondulado diseñado a imagen de vegetaciones indisciplinadas y lejanas. En este edificio encaramado sobre pilotes, todo es curvatura, fluido, transparente, misterioso y, sobre todo, cálido. El conjunto arquitectónico se desarrolla sobre cinco niveles coronados por una amplia terraza, que ofrece una vista sobrecogedora sobre la torre Eiffel y París. En el interior del museo, unas paredes de vidrio reemplazan las vitrinas: los efectos de transparencia y el fondo natural constituido por los árboles dejan total libertad a la mirada. Unas « cajas » suspendidas, bien visibles desde el exterior, permiten entrar más adelante en la identidad de un pueblo o de una cultura reuniendo obras de un mismo origen. Además de los espacios dedicados a las colecciones permanentes, y las plataformas de formas flexibles reservadas a las exposiciones internacionales, el edificio también alberga importantes reservas abiertas a los investigadores, una mediateca, salas de cursos y de conferencias, y un teatro que se abre, durante el verano, sobre « el anfiteatro de verdor » del jardín.