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23 noviembre

Kundi Ngbaka, República democrática del Congo, Madera, fibras vegetales, piel, pigmentos

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© musée du quai Branly
la réserve des instruments de musique - Click para ampliar, abre en ventana nueva
la réserve des instruments de musique © musée du quai Branly, photo Nicolas Borel

cuatro colecciones excepcionales

ofrecidas a la curiosidad del público y de los científicos.
El museo del quai Branly alberga cuatros fondos especialmente ricos y valiosos, y se ocupa de su conservación, gestión y documentación con un doble objetivo. Por una parte, tienen como vocación ser presentados al gran público a lo largo de las rotaciones regulares de objetos en la plataforma de las colecciones y durante las exposiciones temporales y, por otra, servir como recursos útiles y accesibles a los estudiantes, docentes e investigadores de todo el mundo en el marco de sus trabajos.

la colección textil

La colección textil del museo cuenta con más de 25.000 piezas representativas de la asombrosa variedad de los materiales, procedimientos, usos y formas utilizados por los hombres en todo el mundo.

La mayoría datan de los siglos XIX y XX, aunque la colección también incluye algunos tejidos arqueológicos e históricos procedentes fundamentalmente de América.

Por su amplitud, este conjunto ilustra las elecciones estéticas de las diferentes culturas y proporciona información sobre los contactos, préstamos e innovaciones observados a través del tiempo y del espacio.

Se codean una multitud de fibras, vegetales (algodón, ramio, rafia y líber de cortezas variadas, como este rojo utilizado para una capa ceremonial chilktat de la Columbia Británica), animales (procedentes de diversos gusanos de seda, animales de vellón, puercoespines, pájaros, conchas, etc.), y a veces también minerales (metales preciosos).

El tejido (diadema de mujer quechua de Charazani, en Bolivia, o falda de mujer li de la isla china de Hainan) aplica conocimientos, practicados en talleres profesionales o dentro del grupo familiar, que se transmiten de una generación a otra, integrando nuevos procedimientos.

Lo mismo ocurre con las técnicas de pintura, de aplicación, de bordado, etc. Cotidianos o excepcionales, profanos o rituales, los tejidos se encuentran en todos los momentos de la vida, en la decoración del hábitat (alfombras, tapices, mantas, sacos, etc.), como soportes de la expresión religiosa y en la ropa.

A través de estos tejidos se afirman las identidades regionales y sociales y se expresan géneros, edades de la vida, ritos de transición y jerarquías dentro de una misma sociedad, así como las relaciones entre hombres y dioses, entre vivos y muertos.

la colección fotográfica

La colección fotográfica del museo conserva unas 700.000 fotografías antiguas y contemporáneas, de las cuales 580.000 proceden del Museo del Hombre y 66.000 del Museo Nacional de Artes de África y de Oceanía, a las que se añaden las nuevas adquisiciones.

Las fotografías más antiguas de la colección datan de 1841, es decir, poco tiempo después de la divulgación del procedimiento.

La parte que se extiende desde 1840 hasta 1870 constituye uno de sus puntos fuertes, en particular con un conjunto extraordinario de daguerrotipos, testimonio de las primeras aplicaciones de la fotografía a la antropología y cuyos autores son de orígenes muy variados: militares, viajeros afortunados o científicos.

Las imágenes de los años 1920-1930 corresponden al surgimiento de la etnología francesa. Junto con los etnólogos, los fotógrafos profesionales están más presentes.

Geográficamente, sus puntos fuertes son América, más concretamente México, Perú y Brasil, África ecuatorial y el oeste de África, Polinesia, Melanesia, Indonesia y Vietnam. Muchas de estas fotografías se reunieron en los años 30 con objeto de constituir un conjunto documental.

Actualmente se han convertido en auténticas colecciones, tanto por su rareza como por el importante número de piezas que dan testimonio de una mirada del autor. Este es el motivo por el cual muchas fotografías están presentes en las primeras exposiciones del museo.

Colección de referencia en Francia y en el mundo, su riqueza patrimonial constituye un recurso accesible a los investigadores a través de la Iconoteca (a cuyo catálogo se puede acceder parcialmente en Internet) y de la sala de consulta de fondos valiosos.

El taller de las colecciones ha permitido el reacondicionamiento y la digitalización de unas 200.000 fotografías.

la colección de musicología

Una de las temáticas transversales del museo se despliega en torno a la música y a sus instrumentos.

La elección museográfica se explica por la riqueza del fondo de musicología.

Heredada del Museo del Hombre y del Museo Nacional de Artes de África y de Oceanía, la colección de instrumentos musicales se constituyó a partir de 1878 y se enriqueció a lo largo de las misiones etnográficas francesas.

Actualmente consta de unos 9.500 instrumentos musicales que datan de diferentes épocas: 4.250 proceden de África, 2.150 de Asia, 2.100 de América (entre los cuales 750 piezas son de la época precolombina), 550 de Oceanía y 450 de Insulindia.

Están representadas todas las familias de instrumentos: instrumentos de viento, de cuerda, tambores e “idiófonos” cuyo cuerpo rígido vibra entrechocándolo, sacudiéndolo, rascándolo, etc.

La valorización de esta colección en el museo del quai Branly pasa por varios planteamientos.

Desde la entrada en el hall de recepción del museo, una Torre de cristal desvela la reserva instrumental. En la plataforma de exposición permanente se presenta más de un centenar de instrumentos. En los espacios de exposición dedicados a las artes y a las culturas de América, Asia, Insulindia y Oceanía y en algunas vitrinas dedicadas a África, los instrumentos ocupan un lugar entre otros objetos y contribuyen a la escenificación de un propósito museográfico extramusical.

Por otra parte, la exposición de la música se propone a través de tres instalaciones multimedia.

En la plataforma de las colecciones, las Cajas de música Este y Oeste, que adquieren la forma de dos espacios de unos 30 m2 cada uno, son el lugar donde se realiza una experiencia colectiva de la música que puede escucharse a través de una instalación multimedia que combina dispositivos de espacialización del sonido y la proyección de imágenes de inmersión.

Se trata de ocho programas multimedia durante los cuales el visitante se verá sumergido, por ejemplo, en el centro de una velada de seducción e...

la colección de historia

El museo del quai Branly posee una unidad patrimonial de Historia, heredada del fondo histórico del Museo Nacional de Artes de África y de Oceanía y de las colecciones de artes gráficas y de pinturas de artistas franceses que en su mayoría proceden del laboratorio de etnología del Museo del Hombre.

Enriquecida con algunas adquisiciones a lo largo de los cinco últimos años, esta colección ya cuenta con casi 10.000 obras de una gran variedad: cuadros, grabados, esculturas, diarios de viajeros, etc.

A la variedad de las técnicas se añade la de las representaciones: dioramas que datan de la exposición colonial de 1931, acuarelas de marinos a finales del siglo XIX, que representan paisajes de Oceanía (o incluso las de Paul Gauguin, de las que el museo posee una veintena de estampas y de dibujos), cuadros orientalistas y croquis de exploradores que representan paisajes del norte de África y del África subsahariana, imágenes poco realistas de los indios de América tal como los imaginaban en el siglo XVIII.

Todas estas obras son testimonios históricos que nos informan sobre la evolución de las visiones occidentales del Otro en función de los lugares y de las épocas. También son un formidable recuerdo del papel fundamental que siguen desempeñando estas imágenes en nuestras representaciones imaginarias.

A este respecto, la importante iconografía de la que dispone el museo sobre las representaciones de la esclavitud constituye un recurso con abundantes enseñanzas.

Por su dimensión historiográfica, esta colección no tiene como vocación ser expuesta directamente entre las colecciones de referencia. En cambio, es una de las principales fuentes de los múltiples programas multimedia que acompañan la visita y será solicitada regularmente para préstamos o en el marco de exposiciones temporales.