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16 septiembre

Goa, tierra de mestizajes

Goa, tierre de mestizajes

El estado de Goa (el más pequeño de la Unión India con sus 3.700 km2), edén de hippies, atraídos por sus playas paradisíacas, en los años 70, actualmente invadido de turistas tanto occidentales como hindúes, bloqueado entre el Karnataka y el Maharastra, fue también un enclave portugués durante cuatrocientos años. Además, indiscutiblemente, si en Goa estamos en India, se trata de otra India, la que cuatro siglos de presencia portuguesa impregnaron profundamente, dándole sin duda su particularidad a este pequeño territorio. La colonización, mezclando los mundos portugués e hindú, produjo una sociedad aparte, para siempre diferente del resto de la Península y marcada por un mestizaje manifiesto a todos los niveles: ya sea en el arte, literatura, lengua, comida o incluso religión, donde el catolicismo no borró la división en castas de la sociedad hindú.

Si desde las campañas de Alejandro, comerciantes y misioneros surcaban ya el subcontinente indio, es Vasco da Gama quien abre la primera ruta “marítima” hacia India. Su pequeña flota compuesta de cuatro naves, que partió en busca de “cristianos y especias” (según las célebres palabras del primer portugués en pisar tierra india) pasa por el cabo de Buena Esperanza y llega a Calicut, en la costa de Malabar, en el sudoeste de India, el 18 de mayo de 1498, después de once meses de navegación.

  • Velha Goa, capital del Imperio Portugués de Asia

    Velha Goa, capital del Imperio Portugués de Asia

  • Arco de los virreyes

  • Sé Patriarcal

  • Interior de la Sé Patriarcal : retablo del altar principal

  • Iglesia del Buen Jesús

    Iglesia del Buen Jesús

  • Relicario de San Francisco Javier, Apóstol de las Indias

  • Frescos del convento Santa Mónica

    Frescos del convento Santa Mónica

  • glesia de San Cayetano

  • Iglesia San Francisco de Asís

  • Interior de la iglesia San Francisco de Asís

  • Panji, la Nova Goa actual

    Panji, la Nova Goa actual

  • Casa noble con dos plantas en Fontaínhas

  • Ventana con “carepas

  • Calle en Fontaínhas

    Calle en Fontaínhas

  • Fachada en Fontaínhas

    Fachada en Fontaínhas

  • Pequeño santuario en Panji

    Pequeño santuario en Panji

  • Iglesia de la Inmaculada Concepción en Panji

  • Misa de domingo en Panji

    Misa de domingo en Panji

  • La cruz milagrosa de Bambolim

    La cruz milagrosa de Bambolim

  • Iglesia Nuestra Señora del Refugio en Mandur

  • Un taller de escultura en Goa

    Un taller de escultura en Goa


Sé Patriarcal

Sé Patriarcal

1562-1650

En 1510, con la llegada de Afonso de Albuquerque, comienza la historia cristiana de Goa. Las grandes órdenes con vocación misionera se lanzaron en la evangelización de esta nueva tierra. Desde 1517, los franciscanos se instalan, rápidamente seguidos por los jesuitas en 1542, los dominicanos en 1547 y los agustinos en 1572. Se instauran las estructuras eclesiásticas: en 1534, Goa se convierte en diócesis y, en 1558, en arzobispado. El territorio se cubre con iglesias y Goa se vuelve la “Roma del Oriente”. Además, para impresionar se construye en grandes. En Velha Goa (ciudad muerta actualmente, donde sólo permanece lo sagrado) las pocas iglesias que se erigen asombran por su gigantez y testimonian, por sus dimensiones impresionantes, de un pasado que sólo podemos imaginar como grandioso.

Construida por los dominicanos, la Sé es la realización más importante de los Portugueses en India y su construcción duró tanto tiempo que los goaneses dudaron que se terminara algún día. En 1766, perdió una de sus torres, al ser alcanzada por un rayo. La fachada es totalmente manierista: muy sobria, sin decoración excepto por los tres pórticos y los frontones triangulares. En Goa, las torres se volvieron bastante características de la arquitectura religiosa y un buen número de iglesias cuentan con ellas.

Los monumentos goaneses a menudo eran construidos con laterita, la piedra local, que es bastante porosa. Para las entradas, se utilizaba una piedra más dura, un tipo de granito, que provenía de Baçaim, en el norte de Goa. A causa del clima y del monzón, las iglesias a menudo se vuelven a pintar con cal, lo que les da esa imagen inmaculada.