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29 agosto

máscaras

La máscaras esconde tanto como lo que muestra, “niega tanto como afirma”, según la proposición de Claude Lévi-Strauss. A menudo, poseedora de un secreto, calla, en efecto, lo que sólo los iniciados deben saber.

Su poder depende también de su capacidad de encarnar un espíritu, lazo entre el hombre y los ancestros, el mundo visible y el invisible. Es indisociable de un contexto mítico que estructura al mundo de existencia y pensamiento de la mayoría de las sociedades tradicionales.

En el núcleo de la vida de un grupo o de una comunidad, la máscara, intercesora indispensable, se emplea todavía.

  • Máscara de fachada

  • Máscara de duelo

  • Máscara vungvung

  • Máscara del wayang topeng

  • Máscara chubwan

  • Máscara

  • Máscara antropomorfa

  • Máscara

  • Máscara de exorcismo

  • Máscara antropomorfa

  • Máscara antropomorfa

  • Cimera

  • Máscara

  • Máscara antropomorfa

  • Máscara

  • Máscara juju

  • Gran Máscara

  • Máscara

  • Máscara antropomorfa con transformación

  • Máscara antropomorfa

  • Máscara funeraria


Máscara de duelo

Máscara de duelo

Máscara, Australia, islas del estrecho de Torres, siglo XIX, Caparazón de tortuga, madera, fibras vegetales, plumas de casuario, 57 x 25 x 32 cm, 70.2004.1.3

Esta máscara de caparazón de tortuga marina está armada por ensamblaje. La nariz fina y larga está fijada al rostro gracias a una atadura vegetal trenzada. La boca, en cuyo interior se han tallado unos dientes puntiagudos, está bordeada de una capa de resina, al igual que los ojos. La frente, el mentón y el borde de los ojos están adornados con punteo regular que forma motivos en forma de círculo y líneas que animan la superficie. El borde del rostro está rodeado con una banda calada. Probablemente, esta máscara es fragmentaria. Se conocen otros ejemplos que presentan bajo el rostro una cabeza de animal (por ejemplo de cocodrilo) lanzándose hacia adelante. De esta manera, estas máscaras de caparazón mezclan figuras humanas y zoomorfas, imágenes de seres míticos o sobrenaturales y se emplean durante las ceremonias funerarias o de iniciación, o incluso con motivo de ritos de fecundidad. El explorador Diego de Prado informó de estas máscaras de caparazón a partir de 1606. Sin embargo, su fabricación habría cesado en el siglo XIX, poco antes de la expedición científica de Haddon (1898), quien organizó el primer estudio de la región del estrecho de Torres. Actualmente, este tipo de máscara se fabrica nuevamente, pero empleando transformaciones interesantes. La caparazón de tortuga es reemplazada por metal, cuyo brillo hace pensar en el del caparazón. En Oceanía, el brillo con frecuencia se asocia a la presencia de los ancestros. Máscaras heterogéneas, de gran ingenio, son realizadas y llevadas por artistas contemporáneos.