Changer de langue :

17 septiembre

feminidad, fecundidad

En las culturas no occidentales, las efigies femeninas a menudo representan ancestros.

Con respecto al mundo de los espíritus, de un más allá del que ellas son las figuras tutelares, también representan diosas-madres o divinidades hoscas, protectoras, soportes de sabiduría, nobles o hieráticas, graciosas o sensuales, frecuentemente símbolos de fecundidad.

En cuanto a la imagen de la maternidad, recurrente fundamentalmente en el arte africano, remite a la idea de perpetuación del linaje o del clan, y de transmisión de los conocimientos.

  • Gancho

  • Escultura antropomorfa

  • Efigie conmemorativa

  • Tejido ceremonial

  • Hombre maam atacando a una mujer embarazada

  • Estatuilla de representación de una mujer y su hijo

  • Estatuilla de representación de la diosa Kankalinmata

  • Manasa, la diosa de las serpientes

  • Máscara antropomorfa

  • Máscara antropo-zoomorfa

  • Maternidad

  • Maternidad

  • Máscara yelmo

  • Estatuilla femenina

  • Sostenedora de copa

  • Figura del teatro de sombras, Sita bajo su árbol

  • Muñeca ritual

  • Chalchiuhtlicue

  • Estatuilla antropomorfa: maternidad

  • Figura femenina jorobada

  • Estatuilla femenina


Efigie conmemorativa

Efigie conmemorativa

Efigie de ancestro, Indonesia, Sumatra, región de Barus, Pueblo Toba Batak, Siglo XIX, Piedra, 112 x 76 x 47 cm, Antigua colección del museo Barbier-Mueller, Ginebra, 70.2001.27.585

Los Toba viven al sur, sudeste y sudoeste del lago epónimo en la provincia de Sumatera Utara (Sumatra Norte). La cultura batak sería originaria de la isla de Samosir y, de manera más precisa, de la “montaña del centro del mundo”, el monte Pusuk Buhit situado en su ribera oeste. Los Toba brindaron una particular atención a la estatuaria lítica, una prueba de ello es la efigie de Ronggur ni Ari, “trueno de día”, hija del clan Barutu. La estatua fue realizada por un artista, cuyo nombre se desconoce, cuando ella aún vivía. Su esposo, el jefe y hechicero Ompu Raja Ranjo Simanjutak, encargó esta escultura para honrar a su esposa y representar su prestigio. Sus riquezas se simbolizan a través del asiento, en el que se encuentra boru Barutu, que está adornado con hojas y un elegante entrelazado de líneas. Ella hace gala de un ancho brazalete en forma de espiral, en su brazo izquierdo, y de dos anillos, en su mano derecha, uno en el pulgar y el otro en el índice. Sus orejas foliáceas están decoradas de pendientes trabajados en óvalo abierto, sin duda una variante de los duri duri fabricados por los Toba. Tiene en sus manos una caja rectangular que contenía hojas de betel y una redonda donde depositaba la cal. Boru Barutu lleva un moño esculpido con adornos de hojas y el orificio que tiene en la parte superior debía servir para poner plantas sagradas. Si las facciones de esta mujer no están claramente diferenciadas, el tabaco para mascar, que redondea levemente su mejilla, expresa esmero por el realismo. Se ignora el simbolismo ligado a la alternancia de bandas rojas y negras que se pueden imaginar y que inicialmente debían cubrir una parte de su cuerpo.