Changer de langue :

29 noviembre

adornos y ornamentos

En todas las culturas, el hombre ha practicado el arte del adorno uniendo así la apariencia al ceremonial.

La atención puesta sobre la confección de los objetos, el gusto por las materias preciosas y el refinamiento de los motivos manifiestan una fascinación para el parecer que es revelador de un estatus particular y de una determinada opulencia.

En general, el adorno es emblemático de una forma de autoridad social. Pero también puede desempeñar un papel protector contra la adversidad según los materiales y los símbolos que lo acompañan. Así, en la mayoría de la casos, confiere energía vital.

  • Instrumento para hechizos de guerra

  • Tocado de mujer

  • Casco de jefe

  • Adorno de oreja masculino

  • Colgante

  • Adorno de frente

  • Peine de moño para hombre

  • Colgante

  • Elemento de tocado de mujer: pieza que cubre

  • Colgante de espalda

  • Velo para el rostro

  • Joya de superposición antropomorfa

  • Collar

  • Colgante

  • Collar del pájaro

  • Horquilla

  • Tocado frontal llamado “sombrero de clan”

  • Gran tocado de danza

  • Tocado de plumas

  • Estatuilla masculina

  • Mandil


Mandil

Mandil

Adorno pectoral, Achuar, Ecuador, principios del siglo XX, corteza golpeada, plumas de ara y harpía (¿?), láminas de palmera, trenzas de cabello, Donación Edouard André, 71.1903.13.1

Este atavío fue llevado hasta mediados del siglo XX por los hombres de los grupos jíbaros orientales, los Candoshi y los Achuar de Ecuador y Perú. Era colgado al cuello con trenzas de cabello humano. Esta pieza evoca una prenda litúrgica y es posible que haya sido creada inspirándose de las casullas bordadas que llevaban los misioneros jesuitas. Es un buen ejemplo de ambas facetas características de la cultura jíbara: la fascinación por el mundo de los pájaros y la preocupación por la grandeza de sí. Llevar plumas es una manera de dotar su cuerpo de las cualidades atribuidas a ciertas especies, particularmente de formas de sociabilidad consideradas ejemplares, ya sea el modelo de familia (el ara) o la capacidad de atacar al prójimo (las harpías). Cubriéndose con plumas obtenidas de diferentes tipos de pájaro, los Indígenas se construyen un cuerpo híbrido, enriquecido con las formas de ser tomadas de los no humanos. La riqueza de la mezcla también permite dar cuenta de la situación del que lo lleva y su estatus social.