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16 septiembre

adornos y ornamentos

En todas las culturas, el hombre ha practicado el arte del adorno uniendo así la apariencia al ceremonial.

La atención puesta sobre la confección de los objetos, el gusto por las materias preciosas y el refinamiento de los motivos manifiestan una fascinación para el parecer que es revelador de un estatus particular y de una determinada opulencia.

En general, el adorno es emblemático de una forma de autoridad social. Pero también puede desempeñar un papel protector contra la adversidad según los materiales y los símbolos que lo acompañan. Así, en la mayoría de la casos, confiere energía vital.

  • Instrumento para hechizos de guerra

  • Tocado de mujer

  • Casco de jefe

  • Adorno de oreja masculino

  • Colgante

  • Adorno de frente

  • Peine de moño para hombre

  • Colgante

  • Elemento de tocado de mujer: pieza que cubre

  • Colgante de espalda

  • Velo para el rostro

  • Joya de superposición antropomorfa

  • Collar

  • Colgante

  • Collar del pájaro

  • Horquilla

  • Tocado frontal llamado “sombrero de clan”

  • Gran tocado de danza

  • Tocado de plumas

  • Estatuilla masculina

  • Mandil


Estatuilla masculina

Estatuilla masculina

Estatuilla masculina, Cultura inca, Perú, 1450 – 1532 d. C., plata, incrustaciones de pastas de color, Donación Sr. Le Moyne, 71.1887.114.90

El imperio Inca experimentó su mayor expansión de 1450 a 1532. En esa época, los orfebres Chimú de la costa norte de Perú, conocidos por ser los más hábiles de su época, fueron reclutados por la autoridad Inca para trabajar en los talleres metalúrgicos del Estado. A pesar de una producción importante, pocas piezas de orfebrería inca llegaron hasta nosotros, ya que los conquistadores las fundieron para expedirlas a España. Esta producción contaba con pequeñas estatuillas de láminas de plata u oro trabajadas con martillo o soldadas que representaban personajes de ambos sexos o camélidos. Eran depositadas como ofrenda en sepulturas y santuarios, o en parajes naturales sagrados, como grutas, manantiales y cumbres montañosas. Esta estatuilla masculina, cubierta con una cinta enrollada alrededor de la cabeza, lleva en los lóbulos perforados y estirados los grandes adornos de oreja circulares destinados a los hombres de la nobleza Inca. Por esta deformación, símbolo de estatus, los nobles recibieron por parte de los españoles el apodo de orejones. Probablemente, al principio, este tipo de estatuilla estaba engalanada con ropas miniatura, según la moda de la época, por ejemplo con manto, tocado de plumas y bolsa de coca, que llegaron hasta nosotros sólo en pocas ocasiones.