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24 julio

Georges Halphen

Georges Halphen era un coleccionista decididamente ecléctico. Sentía fascinación sobre todo por las artes de las civilizaciones de China y Egipto, los objetos del mar de Bering, los tejidos precolombinos y el arte moderno, como lo prueba la compra de un Picasso de la época azul en 1930 al galerista Rosenberg.

Se dedicó en secreto a esta febril apetencia de coleccionista. De hecho prefería el término “aficionado”, porque, en su opinión, “coleccionista” subrayaba el ansia de poseer.

No dejo de asombrarse por la inventiva y la audacia plástica de los tejidos precolombinos.

Mediante compra, donación y dación el musée du quai Branly ha podido enriquecerse con nueve piezas : dos en 2002 y otras siete en 2004. Estas nueve piezas pertenecen a las culturas wari (500-1000 d. C.), chimu (1100-1450 d. C.) y nazca (200-700 d. C.) del importante conjunto que Georges Halphen había creado poco a poco desde el periodo de entreguerras. Una adquisición que no habría sido posible sin la comprensión de sus herederos y de su asistente Nivedita Kinnoo.

La creación y la producción de tejidos y de decoración hecha con plumas era uno de los mayores logros de estas culturas. Los tejidos de plumas eran considerados de la mayor importancia, a la par que el oro, la plata, las conchas y las piedras de colores, por las antiguas poblaciones peruanas. Su uso en los ritos fúnebres para embellecer artículos de lujo destinados a la elite o como amuletos está probado por la arqueología. Se extiende a lo largo de dos milenios, de Chavin de Huantar (100-200 a. C.) hasta el periodo inca.

donación de una túnica de plumas 

En 2002, Georges Halphen donó al museo una túnica de plumas que gira en torno a los temas figurativos de una iconografía consagrada por los cultos y las ceremonias funerarios de las antiguas culturas peruanas. Usada con ocasión del rito funerario, la túnica era uno de los componentes del fardo funerario, una especia de hatillo de tela en el que se encerraba y se envolvía la momia del dignatario fallecido. Enterrado en una tumba sagrada (huaca), el cuerpo se metamorfoseaba entonces para su último viaje.

Descripción de esta túnica de plumas en la obra "Plumes d'éternité - Parures funéraires de l'ancien Pérou - Collection Georges Halphen" (Somogy, coeditado con la Maison de l'Amérique Latine, París, 2003):

“Los personajes se representan simétricamente, con los brazos extendidos. Su tocado es de tipo semicircular. El dualismo andino se ilustra aquí mediante la oposición de colores de los dos pares dispuestos en diagonales, una que presenta tocados rojos y rostros negros, la otra con tocados azules y rostros amarillos. La simetría entre el hombre y el pájaro está particularmente presente”.

túnica de plumas - Click para ampliar, abre en ventana nueva
túnica de plumas © musée du quai Branly, photo Patrick Gries, Valérie Torre
túnica de plumas (detalle) - Click para ampliar, abre en ventana nueva
túnica de plumas (detalle) © musée du quai Branly, photo Nicolas Borel

dación de siete piezas textiles

En 2004, el musée du quai Branly recibió la dación de siete notables piezas textiles procedentes de Perú:

  • una manta ceremonial para el pecho
  • una cabeza postiza
  • un tocado de plumas fijadas sobre tejido de algodón
  • cuatro túnicas de plumas fijadas sobre tejido de algodón
cabeza postiza - Click para ampliar, abre en ventana nueva
cabeza postiza © musée du quai Branly, photo Patrick Gries
túnica de plumas - Click para ampliar, abre en ventana nueva
túnica de plumas © musée du quai Branly, photo Patrick Gries, Valérie Torre
túnica de plumas - Click para ampliar, abre en ventana nueva
túnica de plumas © musée du quai Branly, photo Thierry Ollivier, Michel Urtado