Changer de langue :

20 diciembre

Marc Petit

Nacido en París en 1947, Marc Petit es un antiguo alumno de la Escuela Normal Superior. Poeta, novelista, ensayista y traductor de poetas alemanes, Marc Petit ha publicado más de veinte obras, entre ellas Architectes des glaces (Arquitectos de los hielos) (1991), La Compagnie des Indes (La Compañía de las Indias) (1998), L’Equation de Kolmogoroff (La ecuación de Kolmogoroff) (2003), La Nuit du Sorcier (La noche del brujo) (2006).

Coleccionista de arte primitivo desde hace más de treinta años, Marc Petit se ha esforzado sobre todo en dar a conocer el arte primitivo de los pueblos del Himalaya, ignorado por los amantes del arte primitivo y por los museos hasta la década de 1990. Ha realizado más de una docena de estancias en Nepal, lo que le ha permitido reunir una colección de máscaras himalayas muy notable. La mayoría de estas máscaras datan de los siglos XIX y XX. Toda su colección ha sido publicada por el propio Marc Petit en una obra titulada A masques découverts-regards sur les arts primitifs de l’Himalaya (Máscaras descubiertas - miradas sobre las artes primitivas del Himalaya) (1995). Este libro ha sido recompensado con el gran premio del libro de arte de la Sociedad de gentes de letras.

Donación de veinticinco máscaras nepalíes

Marc Petit donó en 2003 al musée du Quai Branly veinticinco máscaras nepalíes del siglo XIX, bajo reserva de usufructo, cinco de las cuales están ya expuestas en la plataforma de la colección permanente del museo, en la zona Asia.

Varias de estas máscaras estarán presentes en la exposición  Dans le blanc des yeux, masques Himalaya (En el blanco de los ojos, máscaras del Himalaya) que acogerá el museo entre el 9 de noviembre de 2010 y el 30 de enero de 2011.

 

máscara antropomorfa - Click para ampliar, abre en ventana nueva
máscara antropomorfa, siglo XIX, Nepal, donación de Marc Petit , © musée du Quai Branly, photo Patrick Gries, Valérie Torre
máscara antropomorfa - Click para ampliar, abre en ventana nueva
máscara antropomorfa, siglo XIX, Nepal, donación de Marc Petit, © musée du Quai Branly, photo Thierry Ollivier, Michel Urtado

De estas veinticinco máscaras, dos son especialmente notables: se trata de máscaras de danza expuestas en la zona Asia. Marc Petit las describe en el volumen Musée du quai Branly – La Collection (Skira Flammarion, 2009):

máscara de danza
máscara de danza, personaje masculino, siglo XIX, Nepal, donación de Marc Petit , © musée du Quai Branly, photo Thierry Ollivier

"Simplificación de las formas, concentración expresiva teñida de una extraña ambigüedad, a mitad de camino entre lo grave y lo grotesco, la burla y el espanto: ¿quién podría pensar que estas obras proceden del Himalaya? Estas impresionantes máscaras –personajes masculino y femenino de una pareja– proceden de las 'montañas medias' (MIddle Hills) de Nepal.

Máscaras semejantes, bailando en parejas en pantomimas celebradas con ocasión de las fiestas de temporada en las aldeas o en ceremonias dedicadas a los ancestros, siguen siendo empleadas en nuestros días en distintas regiones de Nepal. La aparición de estas figuras de rasgos caricaturescos desencadena la hilaridad de los espectadores. Pero para las gentes del Himalaya, la risa no es lo contrario de lo serio; traslada un mensaje, acompaña relatos míticos, transmite una moral. Homérica, rabelesiana, a veces mezclada con terror, esta risa no es enemigo de lo sagrado, forma parte necesariamente de la fiesta como antaño, en la vieja Europa, con ocasión de los ritos del carnaval.

Las llamadas artes tribales de Nepal y de las regiones vecinas han sido reconocidas tardíamente: no fue hasta bien entrados los años 1970-1980 cuando empezaron a aparecer en el mercado obras representativas, recogidas en un primer momento por un puñado de aficionados entusiastas. Hay que decir que Nepal se abrió tarde a los extranjeros, a partir de los años 1950; el estatuto de los escultores de aldea, tribales o gente de castas bajas en la escala de la respetabilidad de la sociedad nepalí, no estaba hecho para llamar la atención de las elites locales, y hasta hoy pocos etnólogos han mostrado interés por objetos cuyo sentido y función han sido olvidados incluso por los más ancianos como resultado del paso del tiempo y de las sucesivas aculturaciones.
Es de temer que la información obtenida sobre el terreno en el futuro no pueda darnos más que un acceso limitado y parcial al conocimiento de objetos pertenecientes a las capas antiguas, prehinduista y prebudista, de culturas tribales cuyos rituales tradicionales, basados en el culto a los ancestros y a deidades locales cuya identidad se ha perdido, han sido progresivamente destronados por los de las religiones dominantes, a diferencia de las prácticas propiamente chamánicas que todavía están muy vivas, incluso entre los pueblos indonepalíes o de afinidad tibetana".